En defensa de la militancia

 

  • Ser militante

Hace pocas horas un buen amigo, que casualmente es el creador de este blog, escribió un artículo interesante sobre la relación entre los diferentes ámbitos políticos de esta ciudad, en especial en la izquierda donde ambos nos adscribimos. Su lectura me pareció especialmente interesante por cuanto reflejaba algunas de las ideas que desde hace tiempo bullían en mi cabeza para estrenar mi aportación en este blog, pero que no supe dar forma en todo este tiempo. Ahora que me veo respondiendo al artículo de Carlos con otro artículo creo que el muy sagaz ha encontrado la manera de desatascarme y hacerme escribir sobre el tema, y es que Carlos es de los hábiles en esto de la comunicación como todos y todas sabéis.

Su artículo, como digo, ha sabido reflejar muchas cosas que comparto tal cual, pero creo necesario y justo matizar por el hecho de que considero que deja demasiados conceptos sin concretar y esto puede resultar muy injusto. Uno de los grandes problemas de la política en estos tiempos es la generalización, y es necesario puntualizar para evitar que se meta a todo el mundo en el mismo saco. No toda confrontación política es negativa ni todos los contendientes en las mismas tienen la misma responsabilidad en el triste proceso de crispación que vivimos en estos tiempos de crisis del sistema.

Y por eso me he decidido a escribir hoy en defensa de la militancia, ese espacio castigado por la moda del “todos son iguales” y del rechazo a la política de aquellos que no entienden que lo que falla no es la política, ni siquiera la institución como tal de la militancia política y los partidos que la sustentan, sino que falla la política que ha dominado nuestra realidad en los últimos años. Y se hace necesario recuperar la verdadera política que defiende a las mayorías y la verdadera militancia que sinceramente creo que sí se da en Rivas y en concreto en IU Rivas y sus confluencias.

  • Historia de mi vida

Para hacer esta defensa de la militancia quiero empezar contando muy por encima, no voy a aburrir espero, mi historia personal. Yo soy hijo de militante, de los de siempre, de los que lucharon para traer a España la democracia corriendo, como dice acertadamente el tópico, delante de los grises. Mi padre fue sindicalista y miembro del PCE incluso antes de su legalización y trabajó en las calles de mi antiguo barrio de Madrid para conseguir que mis hermanos y yo creciéramos con grandes oportunidades de futuro en un país más libre. Todos sabemos que su lucha se quedó bastante paralizada en los noventa, justo en el momento en que yo empezaba a tener uso de razón política y comenzaba a tomar el testigo. La IU madrileña de entonces me decepcionó rápido y acabé abandonando aquel espacio que ya empezaba a oler a corrupto y me lanzó a los movimientos sociales.

Aquí puedo empezar a defender precisamente a la militancia de IU y a muchos otros que hicieron precisamente algo que echa en falta Carlos en su artículo, autocrítica. No desaparecimos de la batalla, ni siquiera dejamos de votar, pero criticamos y criticamos a los nuestros desde dentro o desde otros movimientos en una lucha que cristalizó hace demasiado bien poquito en la desfederación de aquellos que pervirtieron el trabajo militante de mi padre y tantos otros luchadores anónimos. Aquella IU pactaba con el PP, cambiaba cromos y pagaba con tarjetas Black. Y nunca dejamos de criticarla y tratar de cambiarla hasta que lo logramos.

Insisto, nunca faltó la autocrítica. De hecho es una de las características clásicas de la izquierda, no nos conformamos cueste lo que cueste. Al menos la mayoría.

  • Militancia en Rivas.

Muchos años después de que cambiara mi carnet del PCE por el asociacionismo de barrio y la actividad crítica en la Universidad me vine a vivir a Rivas. Fue una decisión meditada, dónde si no podía intentar desarrollar mi vida adulta y ver crecer a mi hijo que en el referente que todos y todas teníamos de ciudad de izquierdas a pesar de las limitaciones que un sistema cada vez más neoliberal ofrecía. Con todo mi espíritu crítico me acerqué a la vida política de Rivas sin afiliarme a nada hasta que no lo tuve suficientemente claro.

Y precisamente fue en mitad de la tormenta de la crisis política de IU con su anterior alcalde cuando me animé a volver a militar. El proceso autocrítico de aquella IU me pareció memorable. Una organización capaz de exigir la dimisión de su alcalde en mayoría absoluta por la incapacidad de éste de explicar adecuadamente su gestión en la Empresa Municipal de la Vivienda y no ser capaz siquiera de acercarse a la sede a discutirlo con sus militantes. No sólo se exigió sino que se consiguió, y a nivel interno aquello fue un gran acicate para todas aquellas que creíamos en una política basada en instituciones democráticas de abajo a arriba.

Por eso me decidí a volver a Izquierda Unida y por eso creo firmemente en este proyecto que, además, ha buscado sumar constantemente. Gracias a esa apertura, decidida desde la base, se confluyó con Equo y Somos Rivas, y por muy poco no se puso hacer también con Podemos. Gracias a esa apertura se le volvió a pedir a Rivas Puede y a PSOE gobernar juntas y a pesar del rechazo, gracias a esa apertura en Izquierda Unida somos mayoría los que pensamos que la puerta sigue abierta.

Y a partir de ahí uno puede pensar que se acabó la autocrítica y que todo lo que decimos muchas de las militantes de esta formación es irreflexivo y es la simple defensa ciega de unos colores. Me toca defender a la militancia negándolo absolutamente.

Para entender esto quizá haya que ser militante de una organización, conocer sus procesos y sus debates. Desde fuera uno puede pensar que se trata de un ordeno y mando donde el que se mueve no sale en la foto. Es lógico viendo el historial de los partidos que han gobernado la nación habitualmente. La militancia en IU, e imagino que otros partidos con talante democrático interno, no tiene nada que ver con esto. Claro que somos críticos con el trabajo de las compañeras y compañeros, y claro que lo decimos abiertamente y lo debatimos cada semana o incluso cada día gracias a las nuevas tecnologías. Lo que ocurre es que la organización funciona. Todo lo que hacen nuestros cargos públicos se explica, se vuelve a explicar y se vuelve a debatir para mejorarlo. Quizá no en todo estemos de acuerdo, pero en cuanto las decisiones son meditadas y votadas por todas, y en cuanto el fin que se pone en esas decisiones es el de transformar a mejor la vida de los ciudadanos y ciudadanas de esta ciudad, las defendemos porque creemos sinceramente en ellas. Luego podemos equivocarnos y reflexionar, y tratar de mejorarlo, pero insisto: No defendemos acríticamente lo que hace IU en las instituciones, nos lo creemos de verdad. Nos creemos de verdad la acción política que nosotras mismas impulsamos. Sé que a veces esto puede costar creerlo en un mundo egoísta como el que se ha construido ladrillo a ladrillo en la España, nunca mejor dicho, de la burbuja inmobiliaria y el pelotazo urbanístico, pero es así. Doy fe por mí y por la inmensa mayoría de mis compañeros y compañeras militantes.

  • A construir desde la militancia.

Y por todo esto creo sinceramente que desde la militancia política se puede construir. Mi padre y tantos otros que lucharon en las calles, se dejaron la piel y muchas la vida, porque pudieran existir los partidos políticos y pudiéramos los ciudadanos y ciudadanas de este país reunirnos para hacer una lucha más organizada que mejorara las condiciones de vida de nuestros hijos e hijas. Que otros lo hayan pervertido y se hayan acomodado en un sistema lleno de trampas no significa que no sea valioso y que haya que defenderlo a capa y espada aunque tengamos la obligación constante de hacerlo evolucionar y adaptar a los nuevos tiempos.

Desde esa tesitura, amigo Carlos, creo sinceramente que te falta matizar en tu artículo porque no se puede equiparar a aquellos que defienden con sinceridad y organización aquello en lo que creen justo, aunque a veces pierdan las formas como humanos que son, con aquellos que se dedican a destruir lo que otros y otras intentan hacer.

Por supuesto es una opinión más, sincera pero parcial, como no puede ser de otra manera, y ni mucho menos demasiado alejada de la tuya en cuanto a la confrontación estéril que tiene lugar en Rivas y en sus foros. No creo en la objetividad desde el momento en que todos somos sujetos y vivimos en una sociedad donde las clases no han dejado de existir sino que tienen más vigencia que nunca. Pero por eso tampoco creo en la equidistancia, porque vivimos cada vez más claramente en una lucha donde la izquierda no se puede permitir el lujo de tirarse piedras contra su propio tejado.  Nos jugamos demasiado, un nuevo país.

Sigamos luchando todas y todos juntos, el fin lo merece. Y, por supuesto, Unidas Podemos.

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Autor entrada: Eduardo Moreno

2 thoughts on “En defensa de la militancia

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    carlosmonedero

    (22/05/2016 - 20:02)

    Amigo Edu, te entiendo, pero he de decirte que mi artículo era sobre la situación en Rivas, exclusivamente, nunca a nivel nacional. Está basada en mi experiencia personal y es una crítica hacia la enquistación del odio que veo continuamente en todos los frentes, en la poca construcción, en la defensa a ultranza y en la nula autocrítica también en todos los frentes.
    Muchas gracias por tu artículo, se crece con ello, ojalá tod@s opinaran, tod@s ganaríamos mucho. 😉

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